La no tan breve historia de la mexicana que huyó de Bali, encontró familia y trabajo en Singapur pero no siendo eso suficiente se va a ir antes a Sri Lanka a darse un buen baño de espiritualidad antes de ponerse en marcha en la ciudad del futuro.

sFullSizeRenderHace una semana y un día llegué a Singapur. Para todos los que no lo saben, Singapur es un país joven; tiene 50 años de ser fundado y esta en el sureste de Asia, al sur de Malasia. (No, no es China aunque parece que nuestros profesores eso nos hicieron creer en la escuela).

Viniendo de la rural naturaleza de Bali entrar a Singapur fue impresionante. Yo le llamo la ciudad del futuro. Es una ciudad-país que ha creado un nuevo concepto de multi culturismo tecnológico. Para que me entiendan es un Nueva York pero con espacios menos apretados, con orden, con un River  Walk como el de San Antonio y una isla convertida en un centro de atracciones con playa; sin las cantidades de homeless (¡he visto uno!),  sin basura, con un chingo más de chinos y de indios y donde es casi que ILEGAL la venta de chicles (por eso de los nacos que lo escupen al piso). Singapur es el paraíso de las compras y de la buena vida (y es bien pinche caro).

Me enamoré. Me enamoré porque es el país más seguro del mundo. Porque es una ciudad que camina a su propio ritmo y porque es una nación que ha encontrado en muy pocos años una mezcla de equilibrio y calidad de vida.

A donde vayas vas a ver edificios gigantes en formas diferentes. Playas limpias y bien planeadas. Camiones y rutas del metro que te llevan rápido y seguro a tu destino. Calles impecables y gente moderna. Eso es Singapur; práctico.

Tuve la fortuna de encontrar en Singapur no sólo un nuevo hogar sino gente llena de historias qué contar. Cada día aquí ha sido el título para un nuevo libro.

He conocido viajeros, hombres y mujeres, que llevan más de un año recorriendo el mundo con historias que prometo platicar después. He conocido a un grupo de mujeres mexicanas que han hecho de Singapur su casa y su misión. He conocido gente joven que, como yo, buscan su lugar en el mundo. Y he vuelto a encontrar a personas que jamás imaginé volver a ver. Singapur me dio una perspectiva global de mi camino. Me enseñó que allá afuera donde sea que vayamos hay siempre un paisano con los brazos abiertos para recibirte y protegerte porque somos de sangre rosa mexicano.

Singapur me ha enseñado a tomar decisiones sobre la marcha. A caminar sin dirección y encontrar cosas increíbles en el camino. Me ha enseñado que si quieres, las puertas se abren a tu paso, pero sólo si estás listo para ellas. Singapur me enseñó a que mis sueños son tan grandes como los de la persona de junto y que si un hombre por si sólo en la mitad de su vida construyó un país -perfecto-, todos tenemos que tener más de esa ambición corriendo por nuestras venas. Singapur me hizo recordar por qué amo tanto a México y por qué amo tanto estar en una ciudad.

Singapur, para mí, y para muchos, es la tierra de la oportunidad. Para mí, porque aquí, sin planearlo, encontré gente increíble que me abrió las puertas de su casa y de su vida.

Pero como siempre la vida me sigue poniendo nuevas preguntas enfrente y quiero encontrarlo todo. Me ha llevado a tantos lugares y cada día que pasa es literalmente una nueva aventura. El destino quiere que de un paso a la izquierda y retroceda un poco antes de seguir.

Estoy a unos días de regresar a la raíz de donde todo comenzó hace dos años y no podría estar más emocionada. Es hora de regresar a mi centro espiritual para que lo lujoso de esta ciudad no deslumbre el propósito al que vine a Asia. La vida me ha puesto en todo tipo de situaciones nuevas y por primera vez en 26 años, desde que llegué aquí, cada que llega algo nuevo simplemente abro los brazos y digo ¡bienvenido!

Digan que sí sin saber, digan que sí con los ojos cerrados, digan que sí tres o diez veces seguidas, porque cuando dices SÍ, cosas estúpidamente increíbles pasan.

2 thoughts on “La no tan breve historia de la mexicana que huyó de Bali, encontró familia y trabajo en Singapur pero no siendo eso suficiente se va a ir antes a Sri Lanka a darse un buen baño de espiritualidad antes de ponerse en marcha en la ciudad del futuro.

  1. Claudia, No sabes que gusto me dá leerte cada vez que tu madre me reenvia tus “aventuras”… todas llenas de enseñanzas, historias , aprendizajes etc etc..
    Me transportas con tu forma de narrar!!!! que buenas oportunidades y que en cada una de ellas conozcas, valores, aprendas….qué maravilla y experiencia
    de vida estás teniendo…. Sigue disfrutándolo que yo por acá te seguiré leyendo. un abrazote!!!!!

    Like

  2. Clau, gracias por compartir tus experiencias y vivencias. Quiero felicitarte por lo valiente que haz sido. Lo que haz vivido creo que te a dado una madurez, que no la hubieras logrado aqui en mucho tiempo. Se nota cada vez mas en lo que escribes. Se que vas a encontrar tu camino, lo que has buscado y porque no soñado. Te deseo todo el éxito, porque de verdad lo mereces. Sigue contando tus vivencias, porque me haces acompañarte por esos lugares maravillosos. Mucho exito.

    Like

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

Connecting to %s